Otro paso del proceso de un renovado en el Espíritu Santo es la necesidad de que los evangelizados se reúnan en Pequeños Grupos de Oración, para sostenerse y animarse en su caminar espiritual.
Además de la Asamblea de Oración Carismática, es necesario que los miembros de la misma, que ya participaron en el Curso de Evangelización Fundamental, se reúnan semanalmente en grupos más pequeños para orar y edificarse mutuamente.
El Pequeño Grupo de Oración, debe contener los elementos ya enumerados para la Asamblea, y se enriquece con la enseñanza impartida por gente capaz, ya que se trata de un grupo estable, no de un grupo abierto, con el conocimiento mutuo de los participantes y la comunicación de sus experiencias, compartidas en un clima de mayor intimidad.
Los Pequeños Grupos de Oración deben pertenecer a una Renovación Local, registrada, y ser supervisados por el Ministerio correspondiente de Pequeños Grupos de Oración.
Dóciles siempre a la discreta acción del Espíritu Santo, los Pequeños Grupos de Oración, han de transformarse en espacios de edificación mutua, plenamente integrados y comprometidos, por una mayor radicalidad evangélica, en la edificación de la Iglesia y de una nueva sociedad. Esta transformación los ha de llevar a buscar cauces para su compromiso apostólico, en las parroquias y demás estructuras de la Iglesia Diocesana.
Si el Pequeño Grupo de Oración camina hacia este ideal de madurez, debe estar en activa búsqueda de la voluntad de Dios, dispuesto siempre a llevarla a la práctica en compromisos concretos, cuidando que tales compromisos no obstaculicen el cumplimiento de los propios deberes de estado, pero consecuente con su vocación de ser grupo anunciador del Evangelio, habiéndolo él mismo escuchado primero. |