En el proceso normal del renovado, viene, en segundo lugar, el Curso de Evangelización Fundamental.
De acuerdo con su misión, el Movimiento de Renovación Carismática Católica busca que sus miembros logren un encuentro vivo con Jesús y una adhesión explícita y personal a Él. Esto se logra, ordinariamente, mediante un Curso de Evangelización Fundamental o Curso de Iniciación, o Renovación, que comprende el anuncio primero del Evangelio (Kerygma), no como enseñanza de carácter doctrinal, sino como una proclamación viva del mensaje de salvación, en un clima de oración y conversión, que conduzca a una experiencia personal del amor de Dios; de Jesús, como Señor y Salvador; y del Espíritu Santo, como motor de la vida interior.
Para lograr esta experiencia de Dios es muy útil la oración, en que se pide un reavivamiento de la acción del Espíritu Santo, que de una conciencia profunda de la presencia íntima y del amor de Dios, que penetra el alma y la transforma, por la acción santificadora de su Espíritu. Este reavivamiento actualiza en cada uno, con efectos más o menos sensibles y prodigiosos, el don del Espíritu Santo recibido en el Bautismo y la Confirmación.
Si bien, este primer anuncio va dirigido de modo particular a quienes nunca han escuchado la Buena Nueva de Jesús, se vuelve cada vez más necesario, a causa de las situaciones de descristianización frecuentes en nuestros días, para gran número de personas que ya recibieron el Bautismo. Por ello, esta experiencia se realiza mediante la renovación del propio Bautismo y de la Confirmación, buscando una participación plena y madura en el culto y en la misión de la comunidad eclesial.
El Curso de Evangelización Fundamental puede ser: de un fin de semana (intensivo) o en sesiones cortas a lo largo de varios días (extensivo); y lo imparten Equipos Evangelizadores, supervisados por el Movimiento, con programas cuyo contenido doctrinal esté aprobado por la autoridad eclesiástica competente.
El Movimiento podrá impartir Cursos de Evangelización Fundamental dirigidos a otros grupos o movimientos, previa petición al Coordinador de la Renovación Local o al Equipo Coordinador Diocesano. Se impartirá desde el carisma propio del Movimiento de Renovación Carismática Católica, de acuerdo a sus posibilidades, siempre con la disposición de colaborar con toda la Iglesia Diocesana en la edificación del pueblo de Dios. |